Últimas Perspectivas Económicas Intermedias de la OCDE. El informe proyecta un crecimiento mundial del 2,9% en 2026 y del 3,0% en 2027. En Estados Unidos, se prevé que el PIB crezca un 2,2% en 2026 y que el crecimiento se modere al 2,1% en 2027. En la zona del euro, las previsiones apuntan a un crecimiento del 1% tanto en 2026 como en 2027. En China, se proyecta un crecimiento del 4,5% en 2026 y del 4,2% en 2027. Por su lado, en las economías del G20, se prevé que la inflación se sitúe en el 4,1 % en 2026 y se modere hasta el 3,6 % en 2027.

¿Y qué va a pasar en España? Pues bien, la opinión sincronizada de la Moncloa y el Gobierno venden el gran éxito: la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos ha elevado hasta el 2,6% su estimación de avance del producto interior bruto (PIB) español en 2026.

Conviene recordar que el crecimiento de la economía española se produce, en gran medida, por la inversión pública, sustentada a su vez en deuda pública, lo cual no es sano y supone un riesgo elevado porque la deuda pública no es infinita, aunque Pedro Sánchez crea que sí lo es.

Es decir, que un 60% del crecimiento español se debe al gasto público (financiado con deuda pública). Y sumamos otra aclaración más, el PIB sube porque cada vez somos más, en un contexto de regularizaciones masivas, lógico que lideremos el crecimiento europeo... y mundial, pero merece la pena preguntar, ¿cómo va el PIB per cápita de los españoles? Ahí la cosa cambia.

Pero seguimos, ese maravilloso avance del PIB español convive con otro dato de la OCDE: el IPC crecerá hasta el 3,7% en 2026, cuatro décimas más de lo estimado en junio, y se mantendrá en el 3,4% en 2027. Ambas tasas superan con holgura las previstas para la eurozona, donde los precios aumentarán un 3% este año y un 2,9% el próximo.

Pero es que no podemos olvidar otro 'pequeño' problema, en el resto de las economías hablamos sobre todo de encarecimiento de precios en carburantes y derivados del petróleo, pero en España hablamos de que la afectada de pleno es la inflación subyacente. Ésta excluye los componentes más volátiles, es decir, estamos hablando de alimentos, y esos van a seguir subiendo. La OCDE calcula que este indicador alcanzará el 3,4% en España en 2026, cinco décimas por encima de la previsión de junio, y se moderará hasta el 2,9% en 2027.

La conclusión es sencilla, este año seremos más pobres, y en el 2027, aún más, y sumamos ser el país con más parados y con una de las mayores presiones fiscales. En definitiva, la fórmula del éxito.