Lo de RTVE es de nota. Abre con Donald Trump y lo indignante que supone su decisión de vetar a CNN. Además, y esto es importante, celebra que el resto de medios americanos se han unido para no cubrir al republicano ante el ataque a la libertad de prensa de sus compañeros, aunque sean de otra cadena.
Le sigue una pieza informativa sobre las elecciones en Alemania y otra sobre fútbol, pero se interrumpe la conexión: "Última hora", algo 'gordo' ha pasado y se dibuja la sonrisa en la corresponsal en el Congreso español y en los presentadores: la Cámara Baja ha retirado la acreditación a Vito Quiles. Para la tele pública, ya podemos sacar el champán.
"La retirada de la acreditación corresponde a la acumulación de "tres faltas muy graves", dicen las mismas fuentes. Estos últimos expedientes "detallan infracciones graves cometidas en el mes de marzo", relacionados con interrupciones durante ruedas de prensa o la "difusión en redes sociales de imágenes obtenidas vulnerando las normas de la Cámara"". Es decir, que vetan a un periodista por interrumpir, cuando nunca nadie le da la palabra, es decir, le impiden realizar su trabajo. Y dos, gravísimo, en la era de las redes sociales, con ministros que hacen política vía X, por ejemplo, Óscar Puente, a los chicos de la tele de José Pablo les parece indignante que Vito Quiles cuelgue videos en sus redes sociales.
En mayo, la mesa del Congreso ya retiró, de forma provisional, la acreditación de prensa a Vito Quiles y también la de Bertrand Ndongo.
Esa medida cautelar adoptada, buscaba "proteger los intereses tanto de los representantes de los medios de comunicación como de los propios diputados y, especialmente, de las diputadas", como los están leyendo. Se ve que Quiles era más peligroso para las mujeres, heredero de Salazar 'el guarro' o de Ábalos, ambos socialistas y por tanto feministas.
Ya lo dijimos ayer, al Gobierno le encanta defender la libertad de los medios de comunicación, pero decidiendo quién es medio de comunicación. Pero ojo, porque si lo de Quiles fuera un ataque del poder a la prensa, sería uno de tantos, como el de Trump o como toda la vida se ha visto. Lo grave de esto es que en España hablamos de prensa contra prensa, son los periodistas los que quieren censurar a otros periodistas. RTVE celebran la censura a Quiles, al tiempo que condena a Trump, pero me temo que la esquizofrenia, y la 'maldad', no son patrimonio exclusivo de la tele pública.