En la Audiencia de Barcelona se celebraba un juicio por la violencia policial contra Roger Español, el hombre que perdió un ojo por una bala de goma el 1-O, y que pide 13 años de prisión y de inhabilitación para un escopetero, un inspector y dos subinspectores de la Policía Nacional, los cuatro agentes procesados por su caso, a quienes acusa de una "obstinada voluntad" de causarle daño para "castigarlo".
Pues bien, según Elnacional.cat, la traductora solicitada por dicha Audiencia para hacer la traducción de catalán a castellano fue incapaz de traducir la primera pregunta en catalán dirigida por la acusación popular de Òmnium Cultural al jefe policial de Camel, unidad que actuó en Barcelona el 1-O. El servicio de traducción de los tribunales es contratado por el Departament de Justícia y no es la primera vez de estas deficiencias. Recientemente, en el juicio por las vacunas de la covid-19, los abogados acabaron cambiando de lengua y renunciaron al catalán en los interrogatorios.
Para la asociación Hablamos Español lo vivido en la Audiencia de Barcelona ha resultado un sainete:

Y esto nos recuerda un poco al ‘Spain is different’ y un poco ridícula, cuando el Congreso aprobó que sus señorías, todos castellanohablantes, usen pinganillo para entenderse… y para escuchar las traducciones en español.