El Sanchismo se ha convertido en una mezcla de cinismo y patetismo, una macedonia donde la maldad se une al ridículo, caminando al alimón.
El presidente del Gobierno se ha refugiado en Nueva York, en la Asamblea General de la ONU, donde la gente no le insulta en cuanto sale a la calle.
Pero aquí, en España el Sanchismo se ha enrocado en un cinismo máximo, que ya resulta ridículo.
Urge re-militarizar Ceuta y Melilla y que los obispos españoles conviertan las dos plazas africanas en el epicentro de una re-evangelización de África y de todo el mundo islámico
Ceuta ha revelado la España patética en la que vivimos. Así, ante una nueva invasión de Mohamed VI, Pedro Sánchez asegura que pidió explicaciones a Mohamed VI por la invasión, perdón, crisis migratoria, del pasado 30 de julio.
¡Fíjense qué firmeza! La policía marroquí empuja a 70.000 indocumentados hacia la frontera española y Sánchez, en lugar de castigarles con la deportación inmediata, aseguró que Marruecos es su amigo y que quien nos ataca es un buen chico al que sólo los reaccionarios y fascistas españoles, o sea, sus compatriotas, no comprenden porque hay mucho ultra suelto.
Y en esa espiral de locura, en lugar de proteger a los ceutíes, el Gobierno les acusa de violentos y de racistas. ¡Ah! y el que proteste contra tanta cobardía es un sembrador de odio... eso está claro.
Este es el momento en el que Feijóo y Abascal, hablen de re-militarizar Ceuta y Melilla.
Además, más importante, los obispos españoles deben convertir a las dos plazas africanas de España en la base de la re-evangelización de África y de todo el mundo islámico... Sí, desde Ceuta y Melilla. Soñad y os quedaréis cortos. Lo único que hace falta es confianza en Dios y un poquito de voluntad.