Sr. Director:
Si en junio España recibió al Papa León en su primer viaje pastoral a nuestro país, del 25 al 28 de septiembre el Santo Padre visitará Francia, la ONU y la UNESCO.
El Papa será recibido por el presidente Macron y se encontrará con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático en el Elíseo.
Visitará también la sede de la UNESCO y hablará de educación, ciencia y cultura.
En la catedral de Notre Dame de París el Papa rezará vísperas con obispos, sacerdotes, diáconos, miembros de la vida consagrada y seminaristas.
En la noche del 25 de septiembre el Papa presidirá una Vigilia de Oración con jóvenes en el estadio de Saint Denis.
El Santo Padre visitará también un centro de acompañamiento e integración social de personas marginadas y se encontrará con los miembros de la asamblea sinodal provincial, los catecúmenos y los neófitos en el Instituto Católico de París.
El sábado 26 a las 15 horas, el Papa presidirá la Misa en la plaza de la Concordia y después volará hasta Lourdes donde tendrá lugar una oración en la gruta de las apariciones de la Inmaculada a santa Bernardette.
El domingo 27 el Papa se encontrará con los obispos de la conferencia episcopal francesa y presidirá la Misa en la pradera del Santuario de Nuestra Señora de Lourdes.
Más tarde se reunirá con los trabajadores y ciudadanos del Accueil Notre Dame de Lourdes y con las religiosas de vida contemplativa del Carmelo de Lourdes.
En la noche tendrá lugar el rezo del Rosario y la procesión de las antorchas.
El día 28 el Papa partirá hacia Metz, donde se celebrará un encuentro interreligioso y después un nuevo encuentro para hablar acerca de las raíces de Europa en favor de la paz y la unidad.
A las 4 de la tarde el Papa presidirá la Misa en la catedral de San Esteban y finalmente tendrá lugar la ceremonia de despedida en el aeropuerto internacional de Metz. Está previsto que el Santo Padre regrese a Roma un poco antes de las 21 horas.
Es importante tener en cuenta el lema de la visita que reza así: "Para que el mundo tenga vida" (Jn. 10, 10)
Son palabras de Jesucristo, el buen pastor que entregó su vida libremente para que el mundo, creyendo en Él, tenga la vida verdadera, la vida eterna.
Recemos por el Santo Padre y por los frutos de este viaje apostólico a Francia.