Los directivos de Indra están al borde de un ataque de nervios. Por una parte, porque el 1 de enero vence el bonus trianual (2024, 2025 Y 2026), al que están afiliados cerca de 200 jefes. Hablamos de un bonus muy especial porque se cobra en aciones y resulta que el 1 de enero de 2024 los títulos de Indra cotizaban a 13,96 euros y ahora mismo, a tres meses del vencimiento, lo hacen a 62,56 euros, 4,5 veces más. Como para no marcharse de Indra hasta marzo de 2027, ni aunque te echen.

¿Y el nombramiento del CEO, Josep María Recasens, ha servido para agilizar la toma de decisiones? Ni de broma, No nos engañemos: Recasens tiene grandes virtudes como empresario, pero una de ellas no es la de la celeridad; es de los que antes de tomar una decisión se estudia los pormenores... ¡pues puede tardar muchos meses, si no años, en aprenderse Indra!

Y así, entre la opacidad del presidente, que apenas nada aguas abajo, sino a través de McKinsey y la parsimonia del CEO...

Pero, al mismo tiempo, en una compañía que era un patio de amiguetes y una jaula de grillos, donde imperaba el rumor, a veces disparatado, la llegada de Ángel Simón ha supuesto un giro copernicano: el presidente apenas se relaciona con sus directivos, es cierto, allí reina McKinsey que pregunta siempre y no responde nunca, es verdad. Nadie sabe qué es lo que ocurre y Radio Macuto, según costumbre, sólo transmite malas noticias. Pero, eso sí, las instrucciones están claras: hay que cumplir los contratos firmados y para eso se necesita vaguear menos y aumentar la capacidad industrial de la compañía.

Los cambios en Indra no serán muchos pero serán más las salidas que las sustituciones. Eso sí, habrá que nombrar un responsable de Defensa. Y otro que no está en entredicho es el responsable de Hispasat, Miguel Ángel Panduro. IRIS-2 es muy importante

Rumores: Simón elabora un nuevo plan estratégico y va a cambiar de arriba abajo todo el Comité de Dirección. Ninguna de las dos especies es falsa y ninguna es realmente cierta.

De entrada, Simón no es partidario del plan estratégico aunque se verá obligado a hacer algo parecido para dejar claro que los Escribano y De los Mozos no iban por buen camino. Por ejemplo, en la precitada capacidad industrial propia. De ahí su política de alianzas. Si no podemos ser el campeón que lo hace todo y sirve para un roto y para un descosido, para un blindado y para un misil, que no lo somos... al menos, vía alianzas, cumplamos nuestros compromisos, sobre todo con el Ministerio de Defensa, que es nuestro principal cliente.

Reunión del Comité de Dirección, es lógico. Más: un Comité de Dirección de 16 miembros no dirige nada. Eso no es un Consejo de Administración, por lo menos, sino una junta general. Por lo tanto, no se trata de cambiar sino de reducir. Llamados a salir son los dos Manolos: Escalante y Ausaverri. El primer Manolo porque era el hombre de confianza de los hermanos Escribano, y en Indra hay quien sospecha que sigue pasando información a EME, que ahora es competencia. Y no olvidemos que Simón fue quien se cargó la operación abyecta: la compra de EME por Indra.

El gran problema de Indra continúa siendo la capacidad industrial y la obsesión de Simón en cumplir los contratos. Al darse cuenta de que no es capaz de hacerlo ha recurrido a las alianzas. Una vía intermedia entre la nada y la teoría del campeón nacional

Otro llamado a la salida es Manuel Ausaverri, conocido como 'el incombustible'. Procede de la prehistoria de Indra, ya antes de Abril-Martorell y siempre ha mantenido relaciones estables con la SEPI, pero su tiempo como responsable de Estrategia ha pasado.

Y Antonio Mora, el 'controler', quien a lo mejor quiere jubilarse. Pero después del bonus, please, o pactando el bonus en salida anticipada.

Otro nombre que se apunta como de salida -la verdad, me parecería más extraño- es el de Miguel Ángel Panduro, el hombre de Hispasat. Recuerden que Indra ha conseguido el concurso de IRIS-2 o la red satelital europea y la Indra del espacio no debe cambiar de piloto.

Incluso alguna entrada habrá. Por ejemplo la del responsable de Defensa que, aunque parezca chistoso, Indra no tiene.

¿Y cuando el PP llegue al poder? En principio, Núñez Feijóo piensa dejar a todos los presidentes nombrados por Sánchez. Veremos... cuándo llega

Por lo demás, el gran problema de Indra continúa siendo la capacidad industrial para cumplir los contratos a los que se ha comprometido. Por ejemplo, con el Ministerio de Defensa. Y si algo tiene claro Ángel Simón es que los contratos, sobre todo con el sector púbico, hay que cumplirlos en tiempo y forma. Al darse cuenta de que no es capaz de hacerlo desde la capacidad industrial de Indra, Simón ha acudido a las alianzas. Una vía intermedia entre la nada y el campeón nacional de la defensa... que pretendía ser Indra.

Y a todo esto, ¿Ángel Simón trabaja a corto o a medio plazo? Pues en principio... no se sabe. Todo depende de si Feijóo, una vez llegue al poder, mantendrá en el cargo a los gestores nombrados por el PSOE. A día de hoy, la respuesta es no, pero...